27 ene. 2011

BKS Iyengar y su Santidad Dalai Lama


Su Santidad el Dalai Lama con BKS Iyengar
y el moderador de la discusión Rajiv Mehrotra.
Foto de Tenzin Choejor


Su Santidad el Dalai Lama en conversación con ...

Una conversacion entre su Santidad el Dalai Lama y BKS Iyengar, Maestro de Yoga
En el Centro Habitat Hindú, Nueva Deli, India, 20 noviembre 2010.
Su Santidad el Dalai Lama mantuvo hoy una conversación con el renombrado Maestro Hindú Dr. Yogacharya BKS Iyengar, acerca de la formación de la mente y de la compasión, en una charla titulada: Técnicas Yóguicas y Budistas para la formación y entrenamiento de la Mente y del Cultivo de la Compasión.

El encuentro tuvo lugar en el Centro de Convenciones del Centro Hindú Habitat en Nueva Deli. Su Santidad expresó que la felicidad es entendida generalmente como una satisfacción profunda; sin embargo, es importante hacer una distinción entre la satisfacción lograda a través del nivel sensorial y el nivel mental.

La felicidad a nivel mental – así expresó – puede ser obtenida a través de una disposición interior espontánea así como a través de la forma de la mente dirigida al desarrollo de una compasión infinita. Su Santidad expresó que para un practicante budista su objetivo o meta final es alcanzar el estado de Buda [el cual se desarrolla] cultivando una mente compasiva y el resultado, el fruto de esta práctica, es la capacidad de conseguir una mente tranquila, calmada y positiva en [nuestra] vida cotidiana, el día a día.

El Dr. Iyengar, conocido por descifrar de una manera científica el código de los Yoga Sutra de Patanjali, y quien ha practicado el Yoga durante los ultimos 60 años explicó las siete etapas para el logro de la felicidad mediante la práctica del yoga, expresó que el momento en que el intelecto del corazón y de la mente se encuentran a través de una total comprensión de la purificación de cuerpo y mente, en este instante la consciencia del ego o “Yo” es anulada y el practicante experimenta una alegría desmesurada e imparcial.

El objetivo del yoga, asi dijo el energético maestro de 93 años, es conseguir el propósito de la felicidad donde los restos del ego son eliminados. Dijo que un practicante de yoga trata las emociones negativas, tales como la ira, como entidades separadas y de este modo somete, controla la mente. Su Santidad se refirió a las diversas fases, estados de la mente tal[es] y como son descritos en los textos budistas afirmando que la meditación diaria unida a la exploración de la investigación del shunyata o vacío ayuda al budista a alcanzar la felicidad. Expuso que la práctica del Yoga Mandala en el Budismo Tibetano implica la conciencia del concepto [de] “vacío” o shunyata.
A menos que un practicante tenga un conocimiento profundo de[l] shunyata, se perpetúa a un apego de realidades o percepciones falsas.
El Dr. Iyengar contestó a la pregunta hecha por Don Rajiv Mehrotra, moderador y secretario de la Fundación para la Responsabilidad Universal (FRU) establecida en Nueva Deli, si el yoga tiene como propósito el liberar tales apegos para evitar el maya o falsas realidades, el yoga considera la ignorancia o deficiencias mentales como las causas de todos sufrimientos o dukha en el mundo. Señaló que vivir momento a momento sin dejarse atrapar por la rueda del pasado o los recuerdos es el camino hacia el futuro. Explicó que en el Yoga de Patanjali, shunyata es conocido como manolaya o disolución del estado de la mente. Refiriéndose a la relación entre [la] mente y [el] cuerpo, su Santidad mencionó aquí como la práctica del yoga enfatiza [en] el vínculo entre las emociones y las posturas físicas para conseguir un estado de equilibrio de ecuanimidad, la practica Budista Tibetana tambien acentúa la importancia de la unión entre mente y cuerpo por lo cual el practicante al meditar a de centrarse en la postura corporal correcta tal como mantener la columna erguida con el fin de permitir que fluya correctamente la energía y dar paso a la relación durante la meditación. Él, entonces, hizo alusión a la escuela Vajrayana del Budismo Tibetano, en la que la relación entre la postura corporal correcta y el estado de la mente son descritos con detalle como un estado en el que se sueña o de sueño profundo.

El Dr. Iyengar opinó que existen algunas similitudes o parecidos entre la tradición yóguica hindú y el planteamiento Budista Tibetano, y sugirió que ambas tradiciones deberían trabajar conjuntamente con el fin de encontrar una vía común para el beneficio de la humanidad.


A la conferencia asistieron científicos hindues y occidentales entre otros físicos y neurocientíficos, estudiantes, practicantes espirituales y el gran público.

Pincha aqui para ver algunas fotos del evento:

http://dalailama.com/gallery/album/0/115

Articulo publicado en página web de la asociacion inglesa de yoga Iyengar.
Traducido por Cristina Rueda.

4 comentarios:

Guzmán. dijo...

Jiddu Krishnamurti y el Dalai Lama.

1956 fue el año del Buda Jayanti, y el gobierno de la India invitó a Su Santidad el Dalai Lama del Tíbet, para que visitara la India y recorriera los diversos lugares sagrados que se relacionaban con El Iluminado. Se le pidió a Apa Sahib Pant, un antiguo funcionario del Servicio Exterior quien por entonces era oficial político en Sikkim, que acompañara al Dalai Lama por todo el país. Viajaron en un gran tren con aire acondicionado y les acompañó un séquito numeroso.

Como jefe religioso y secular del estado tibetano, la vida del Dalai Lama estaba estrictamente atada al protocolo. Había sido siempre una figura misteriosa. En el Tíbet era raramente visible, excepto para unos pocos lamas, y vivía una existencia de rigurosa disciplina y meditación. Esta era la primera visita que un Dalai Lama hacía viajando fuera de ese enigmático país.

Cuando en diciembre llegó a Madrás, Apa Sahib Pant sugirió a la encarnación divina de veinte años de edad que visitara a Krishnamurti, quien entonces se alojaba en Vasanta Vihar. Apa Sahib le había relatado la vida de Krishnaji y la extraordinaria naturaleza de sus enseñanzas. El joven monje había comentado. “¡Un Nagarjuna!” (Referencia al sabio budista del segundo siglo, quien enseñaba la adhesión al “Sendero Mediano” y también el camino de la gran negación) expresando el vívido deseo de conocer a Krishnaji. Los que rodeaban al Dalai Lama estaban muy angustiados. Eso era algo que hacía trizas todo el protocolo. Pero el Dalai Lama insistió y se hicieron arreglos para la reunión.

Según palabras de Apa Sahib. “Krishnaji lo recibió [al Dalai Lama] sencillamente. Fue asombroso sentir el afecto eléctrico que destelló instantáneamente entre ellos”. El Dalai Lama, dulcemente pero de manera directa, preguntó: “Señor, ¿en qué cree usted?”, y entonces la conversación siguió en frases casi monosilábicas, puesto que era una comunicación exenta de retórica. El joven Lama se sentía en un terreno familiar, ya que Krishnaji le permitía “coexperimentar”. En su viaje de regreso a Raj Bhawan, el Dalai Lama comentó: “Un alma grande, una gran experiencia”2. El Dalai Lama expresó también el deseo de volver a encontrarse con Krishnamurti.

2 Apa Sahib Pant, del Servicio Exterior de la India, que estaba retirado y vivía en Poona, me envió una carta describiendo la reunión entre Krishnaji y el Dalai Lama Apa Sahib estuvo presente.


Biografía de J. Krishnamurti.
Pupul Jayakar. Editorial Kier.
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

Anónimo dijo...

fue muy interesante para leer. Quiero citar el mensaje en mi blog. Se puede? Y otros una cuenta en Twitter?

silvia d chica dijo...

Gracias.Me alegro. Claro que puedes.
Un saludo

silvia d chica dijo...

Gracias.Me alegro. Claro que puedes.
Un saludo