23 feb. 2009

santosa


Santosa

Significa contento, satisfacción.

El contento es la actitud por la cual aceptamos todas las circunstancias de la vida intuyendo que tienen un sentido y, sea que las experimentemos como ‘positivas’ o como ‘negativas’, serán de cualquier manera una ayuda para nuestro crecimiento. Como resume el profesor Gardini: “Es un estado de calma interior, independiente de las circunstancias de la vida.” [Gar84, p.167].

Hay que señalar que el contento no es resignación sino una actitud positiva que nos lleva a ver la realidad tal cual es, analizarla para cambiar a través de la acción correcta lo que es posible y aceptar lo que no podemos cambiar, en definitiva aceptar sin traumas nuestra limitación.

Santosa es también estar satisfecho con las cosas que tenemos, sacándoles el mayor provecho y poniéndolas al servicio de la realización; es sentir que con lo que ahora tenemos podemos vivir más felizmente. Esto lleva al desapego de los objetos y a un más fácil cumplimiento de aparigraha.

Con el contento Patañjali se refiere otra vez a una actitud vital del tipo de los yamas. Su presencia aquí parece señalar la profunda relación entre santosa y las acciones indicadas en los otros cuatro niyamas. Siguiendo esta idea podemos decir que las acciones de purificación, ascetismo, estudio y entrega, y por extensión todas las acciones de la vida, deben realizarse con esta actitud de contento, que en el fondo es también una actitud de desapego con respecto a los resultados de la acción realizada.

Afirma Patañjali que “De la actitud de contento (surge) una alegría insuperable”. (PYS II.42), asegura que pasamos de duhkha a sukha, es decir, de la incomodidad a la comodidad, del sufrimiento a la alegría en nuestra vida cotidiana.

"Yamas y niyamas en los yogasutras de Patanjali"- Carlos González Laporte

14 feb. 2009

Yama y Niyama



las bases de nuestro yoga octopetálico, Yama y Niyama.

A fin de proveer de una guía práctica para la conducta humana, el Yoga define diez principios denominados Yama y Niyama.

Yama, que literalmente significa "control", consta de cinco partes relacionadas con la sociedad y el mundo objetivo. Yama acentúa las obligaciones para con los demás y expresa la idea de que cada ser viviente es parte de la misma conciencia infinita; que todas las entidades son parte de la misma familia. Dañar a alguien es esencialmente dañarse a si mismo.

Niyama, que significa "autorregulación", también consta de cinco partes y se refiere al mantenimiento del equilibro mental y la armonía personal. Para el aspirante espiritual Yama y Niyama son los fundamentos de la meditación.

YAMA

1- Ahimsa: No inflingir dolor en otros, por medio de la acción, las palabras o el pensamiento.

2- Satya: Uso benevolente de la palabra y de la acción de la mente,

3- Asteya: No tomar posesión (ni física, ni mental) de lo que pertenece a otros o privar a otros de lo que les corresponde.

4- Aparigraha: No entregarse a comodidades que son superfluas para la manutención de un nivel de vida digno y razonable.

5- Bramacharya: Permanecer unido a Brahma, la Conciencia Suprema.

NIYAMA

1- Shaocha: Mantener la pureza y limpieza de la mente, el cuerpo y el ambiente.

2- Santosa: Mantener un estado de serenidad mental y contentamiento.

3- Tapah: Aliviar el sufrimiento de los demás mediante el trabajo personal.

4- Svadhyaya: estudiar y comprender claramente cualquier tema espiritual.

5- Ishvara Pranidhana: Aceptar al Supremo como nuestro único refugio en esta vida.