
Iniciación al pranayama y relajación.
Hora: de 10:00 a 13:00
Dirigido a todos los estudiantes.
Plazo de inscripción hasta jueves 12 de Mayo.
Disfruta de una mañana de domingo aprendiendo.
Desde 1995 este Centro de Yoga imparte clases en León según la tradición Iyengar, con mucho trabajo preliminar y dando prioridad a la escucha interior.




Abrimos un nuevo grupo de práctica en el centro:
Fecha de Inicio:
Miércoles, 2 de MARZO 2011
Hora: 9.00 – 10.00
Destinado a todos los estudiantes de Yoga Iyengar previo acuerdo con el profesor, si te interesa puedes consultarnos.
La columna vertebral es nuestro pasado, nuestro presente y la guía de nuestro futuro.


DOMINGO DE PRÁCTICA INTENSIVA
LUGAR: Centro de Yoga Iyengar de León, C/ Burgo Nuevo, 2- 3º C- León- Tlfn: 987210858
DÍA: 20 DE FEBRERO 2011
HORA: DE 10:00 A 13:30
Práctica destinada a practicantes de nivel II y de nivel III.
Para practicantes que hayan terminado al menos un año en el nivel II y que practiquen sirsasana habitualmente.
PRECIO: 30€
Dirigido por Cristina Rueda, profesora certificada por la Asociación Inglesa de Yoga Iyengar.

XIV CONVENCION ESPAÑOLA
La Convención anual de la Asociación Española de Yoga IYENGAR® (AEYI) tendrá lugar en Mojacar (Almería), los días 10,11 y 12 de junio 2011.
El profesor invitado es Birjoo Metha (India) estudiante de Guruji (Sri BKS Iyengar) desde 1975 y desde 1984 ha acompañado ha acompañado a Sri BKS Iyengar en numerosas giras por India y por el extranjero.
Brijoo ha enseñado yoga en Mumbai durante 18 años y ha sido uno de los primeros profesores invitados a impartir clase en convenciones en el Reino Unido, Francia, Alemania, España e Israel.




Horario 2010/ 2011¿En qué consiste el Yoga?
Enla realización de una serie de posturas (ásana) y ejercicios respiratorios(pranayama), que actúan tanto sobre el cuerpo como sobre la mente, desarrollando en el cuerpo la fortaleza, la elasticidad, la capacidad de movimiento, el equilibrio y la salud, y en la mente la voluntad, la claridad, la ecuanimidad, la atención, la concentración y la paz interior, transformando en consecuencia la ansiedad y el estrés tan habitual en la vida de hoy, por un estado de bienestar general, confianza y salud.
Sobre Yoga Iyengar
Según el mismo Prashant Iyengar, hijo del Maestro, “el yoga desarrollado por B.K.S. Iyengar, traza la espiritualización de las ásanas, con la característica fundamental de hacerse uno mismo objeto de estudio, en los diferentes planos de nuestro ser: el cuerpo, la mente, la inteligencia, los sentidos, la atención, la conciencia, las emociones. El proceso de autoanálisis, de autoinvestigación es el sello de nuestro sistema.
Lo que B.K.S. Iyengar ha hecho es dar un carácter «científico» a las ásanas, a los aspectos prácticos del yoga. Las ásanas se han hecho intrínsecamente yóguicas, ha añadido análisis y reflexión en sus prácticas.”
La alineación correcta de articulaciones y estructuras óseas es un elemento fundamental para el correcto funcionamiento de todos nuestros sistemas. Con ello el movimiento y la relación de unos huesos respecto a otros se produce con el mínimo de rozamiento de articular y con una mayor eficacia muscular, previniendo lesiones y enfermedades degenerativas. A la vez que se crea el espacio interior necesario para un mejor funcionamiento de los órganos internos, aumenta el riego sanguíneo en extensión y en eficacia en la absorción de oxígeno a nivel celular, mejorando a su vez la actividad del sistema linfático, lo que genera un mayor bienestar y un cuerpo más sano y equilibrado.
Para alcanzar la alineación corporal correcta es necesario precisión en los detalles técnicos, para una colocación adecuada de cada parte del cuerpo, lo que exige un aumento del nivel de atención y concentración y una comunicación sensitiva muy activa e intensa con cada parte del cuerpo implicada en las acciones requeridas.
Ello requiere a su vez un tiempo de permanencia mínimo en cada postura para que pueda lograrse la precisión técnica necesaria.
Como consecuencia de lo anterior la práctica se torna intensa, no tanto en el sentido del esfuerzo corporal, sino en el de la atención y presencia mental que requiere, de comunicación profunda con nuestro interior, alcanzándose un estado, como expresa B.K.S. Iyengar, de auténtica “meditación en la acción”, despertando “la inteligencia de las células” en el persistente diálogo que establecemos con los músculos, huesos, articulaciones, órganos, tejidos, fibras y células durante la práctica de YOGA IYENGAR®.
Por todo ello, a través de una práctica regular y constante el cuerpo se torna vibrante y dinámico, la mente serena y calmada, convirtiéndose, la práctica en sí, en un proceso de estudio, de descubrimiento y exploración de uno mismo, no sólo en el ámbito corporal, sino en el emocional, mental y espiritual, lo que confiere a la práctica su auténtica dimensión espiritual.
Las clases de YOGA IYENGAR® contemplan cada uno de los ocho estadios descritos por Patañjali, poniendo el énfasis en la práctica regular de dos de ellos: asana (posturas) y pranayama (técnicas de respiración).
Asana (posturas): cuyos efectos saludables se extienden sobre los sistemas muscular, digestivo, circulatorio, glandular, nervioso, así como sobre otros sistemas del cuerpo.
Un elemento diferenciador destacable es el uso de gran cantidad de soportes: mantas, cinturones, sillas, tacos de madera, almohadones, y un largo etcétera, diseñados por el maestro Iyengar (Guruyi) para que personas con problemas, dificultades o discapacidades puedan realizar la práctica correctamente y recibir el beneficio correspondiente.
A sí mismo el uso de soportes permite, en muchos casos, aumentar el tiempo de permanencia en las posturas. Lo que favorece que los resultados sean más profundos y duraderos.

Primer sábado de profundización curso 2010 -11
Práctica de asana y relajación profunda dirigida a todos los estudiantes matriculados en este curso 2010 2011 de cualquier nivel de práctica.
Comienza el curso, si no lo has comenzado ya, con una sesión de mañana.
Día 2 de Octubre
De 10:00 a 13:30
Dirigido por Laura Palacios y Silvia Díaz Chica
Plazo de inscripción hasta el Jueves30 de Septiembre.
No se tendrán en cuenta los acuerdos verbales.
Plazas limitadas.
"Incinemonos ante Patanjali, el más noble de los sabios, que nos dio el yoga para serenar y santificar la mente, la gramática para clarificar y purificar el habla, y la medicina para perfección de la salud."
Es además considerado como el autor del Mahabasya (tratado del lenguaje y gramática sanscrita), del caraka samhita (cuerpo de medicina indio, el ayurverda) y de los yoga Sutras.
Por la grandeza y amplitud de sus obras Patañjali debió ser un ser muy evolucionado. Poco sabemos de él a un nivel histórico. Tradicionalemente y en la mitología se le considera como la reencarnación de Adisesa, la serpiente que es el sostén de Vishnu. Patanjalio debió haber reencarnado para traer a la humanidad esta triple enseñanza de lenguaje, medicina y disciplina mental.


En tiempos remotos, reinando Brahmâdatta en la ciudad santa de Kâshî, el Buddha encarnó como perro y vivió con cientos de otros canes en un gran cementerio que había en las afueras de la ciudad.
En cierta ocasión, el rey salió en su carroza para visitar sus dominios. Después de varias horas de viajar por los alrededores de su capital, regresó a la ciudad al atardecer y, al bajar de
l carro, se dejó olvidado en él su escudo, su peto y otros aditamentos hechos de cuero. Esa noche llovió y, por la mañana, los perros de palacio mordisquearon el cuero, dejándolo hecho jirones. Tras contemplar el destrozo, el cuidador de los perros reales no quiso asumir la responsabilidad y le mintió al monarca, diciéndole: «Majestad, por las alcantarillas han entrado en el recinto de palacio varios perros vagabundos y han destrozado los adornos de cuero repujado con los que salís a pasear en vuestro carro.» El rey montó en cólera y mandó matar en aquel momento a todos los perros de su reino, mediante una orden muy clara. Comenzó entonces una gran matanza de estos animales en todo el reino. Por los campos y por las calles de la ciudad, los soldados del rey lanceaban cruelmente a todos los perros que encontraban. Éstos, cansados de huir, decidieron pedir la ayuda del Buddha, como último recurso. Se reunieron en torno a él en el cementerio y le contaron el motivo de su aflicción.
Después de escuchar las quejas de los canes y su demanda de ayuda, el bodhisattva pensó para sí: «Los perros de la ciudad no pueden entrar en el recinto del palacio, celosamente vigilado. Los culpables deben de ser los perros que habitan en el interior. Los verdaderos responsables han quedado impunes mientras otros pagan por sus culpas. Pero yo remediaré esto. Haré saber la verdad al rey.» Y, dirigiéndose a los cientos de perros que aguardaban su reacción, les tranquilizó, asegurándoles que hablaría con el mismo rey Brahmâdatta y que les salvaría.
De inmediato, el bodhisattva emprendió el camino hacia palacio. Con el poder de su mente, se concentró en pensamientos de amor con tanta intensidad que las personas con las que se cruzó al atravesar la ciudad sólo sintieron simpatía al verle. Nadie tuvo el impulso de atacarle. Lo mismo sucedió con los guardias que se hallaban a las puertas de los aposentos reales.
El rey Brahmâdatta se encontraba sentado en su trono, en la sala de audiencias. El bodhisattva se dirigió corriendo con rapidez hacia él y se deslizó bajo el trono, entre los pies del monarca. Los sirvientes intentaron apartarle de allí, pero el rey lo impidió. El bodhisattva salió entonces de su escondrijo y se sentó con majestuosidad ante el soberano, tras hacer una inclinación de cabeza. Entonces le preguntó al soberano: «¿Eres tú quien ha ordenado el exterminio de mi especie?» El rey, sorprendido al escuchar hablar a un animal, sólo acertó a responder afirmativamente a aquella pregunta.
El bodhisattva quiso saber entonces qué culpa tenían y así lo preguntó. El rey contó cómo los perros había destrozado los arreos y adornos de su carro. El sagrado perro continuó su interrogatorio, ante el estupor de todos los presentes: «¿Y sabes con precisión, ¡oh, rey!, qué perros en concreto causaron el destrozo?»
El rey no pudo responder. Para entonces, todos los cortesanos y criados que se encontraban en el recinto, se habían acercado al trono y escuchaban con sorpresa y atención aquella insólita conversación entre un perro vagabundo y un rey. El bodhisattva afirmó lo siguiente: «Si no puedes distinguir a los perros que lo hicieron, es una gran injusticia castigar a toda la especie, pues los seres vivos sólo son responsables de sus propios actos. Además, me consta que los perros de tu palacio han quedado exentos de castigo.» Ante aquellas palabras el rey no pudo sino permanecer en silencio, indicando su asentimiento.
El bodhisattva continuó: «Has actuado mal, siguiendo los errados caminos de la parcialidad, la discriminación, la ignorancia y el temor, lo cual no es propio de un buen rey, que debe siempre buscar la equidad y la justicia. Si los perros del palacio no se han considerado responsables, entonces el castigo ha sido sólo para los pobres. Yo no te diré mas. Piensa tú mismo en cómo has obrado.
Pasados unos instantes, el rey Brahmâdatta reaccionó y dijo: «Supongamos que te creo y revoco mi orden de exterminio. Aun así, como rey que soy, no puedo dejar al culpable sin castigo ¿Sabrías tú indicarme quién fue el responsable de los daños?» El bodhisattva le aseguró que habían sido sus propios perros guardianes quienes lo hicieron. Y, como el rey le instara a que lo demostrara, el bodhisattva mandó mezclar en leche algunas hierbas de las que crecían en los jardines y dar de beber con ella a los canes del rey.
Se dio la orden de inmediato. Se trajo ante la presencia real a los perros guardianes y se les dio el bebedizo. Al poco, los perros empezaron a vomitar y, entre los restos, aparecieron distintamente pequeños trozos de cuero. Todos quedaron sorprendidos. El monarca se levantó majestuosamente de su trono y habló: «Tus palabras eran por completo ciertas y debo agradecerte que hayas impedido que me manchara con una gran injusticia. A partir de ahora, me encargaré de que mis soldados alimenten a todos los perros sin dueño de mi reino como desagravio por la injusticia que hecho con ellos. Y tú, por tu parte, pídeme lo que desees.» La petición del bodhisattva fue la siguiente: «Quiero que perdones también a tus perros guardianes, pues su propia naturaleza animal les impide concebir el mal. Lo que hicieron no fue correcto, pero fue un acto cometido sin malicia y que no merece castigo.»
Todos los presentes se admiraron de la compasión del bodhisattva. El rey Brahmâdatta, entreviendo la naturaleza divina del animal que tenía ante él, tomó el quitasol real, símbolo de justicia y poder, y se lo ofreció respetuosamente. Pero el bodhisattva lo rechazó, pues era un símbolo de poder que sólo el rey merecía llevar.
El bodhisattva salió del palacio y marchó a reunirse con sus congéneres. Estas enseñanzas duraron diez mil años. El bodhisattva vivió hasta edad avanzada y luego expiró en el momento en que lo consideró adecuado.
(Jâtaka)
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Sesión de Yoga Iyengar para niños
Si eres practicante de yoga y quieres trasmitir los beneficios de la práctica a tu hijo, a tu sobrino, a tu primo… éste es el día.
Yoga para su crecimiento y su formación.
Una sesión especial para niños.
¡Aprende jugando!
Destinado a niños entre 5 y 12 años.
Día 21 de Mayo Viernes
Hora de 18:00 a 19:00
Plazo de inscripción hasta 20 mayo